Reorganización de espacios y recorridos
12.5 Reorganización de espacios y recorridos
En el contexto de la pandemia de COVID-19, la reorganización de espacios y recorridos en los establecimientos de almacenamiento de alimentos se convierte en una medida fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y la protección de la salud pública. Este apartado aborda cómo los establecimientos destinados al almacenamiento de alimentos deben adaptar su disposición física, flujos de trabajo y circuitos de movimiento para minimizar el riesgo de transmisión del virus entre trabajadores y en todo el proceso de manipulación de productos.
La reorganización de espacios no se limita únicamente a aspectos estéticos o de comodidad, sino que constituye una medida preventiva esencial que debe integrarse en el sistema de autogestión de la empresa alimentaria. Al alterar la distribución física del establecimiento, se logran dos objetivos críticos: por un lado, mantener una distancia de seguridad entre trabajadores, y por otro, establecer flujos de trabajo que eviten confluencias innecesarias de personal en las mismas zonas.
Análisis de flujos existentes
Antes de implementar cualquier reorganización, es necesario realizar un análisis exhaustivo de los flujos de trabajo actuales en el establecimiento de almacenamiento. Este análisis debe documentar cómo se mueven los trabajadores desde su entrada hasta su puesto de trabajo, cómo acceden a zonas de manipulación, dónde se concentra mayor personal simultáneamente y cuáles son los puntos de cuello de botella que generan aglomeraciones.
Específicamente, en establecimientos de almacenamiento, es fundamental mapear: el circuito de entrada y salida de personal, las zonas de descanso y vestuarios, los pasillos de circulación, las áreas de carga y descarga de mercancía, los espacios de almacenamiento por categorías de productos y las zonas donde se realiza cualquier tipo de manipulación o preparación previa. Este mapeo debe realizarse durante diferentes turnos y momentos del día para identificar fluctuaciones en la ocupación de espacios.
Implementación de recorridos unidireccionales
Una de las medidas más efectivas es la implementación de recorridos unidireccionales o de flujo único. Esto significa establecer circuitos en los que los trabajadores avanzan en una única dirección, evitando encuentros frontales o cruzamientos innecesarios. En almacenes, esto se traduce en pasillos identificados como "ida" y "retorno", donde el personal circula siempre en la misma dirección en cada pasillo, similar a los sistemas de tráfico de autopistas.
Para implementar esta medida, se debe señalizar claramente mediante flechas direccionales el sentido obligatorio en cada pasillo. Los pasillos deben ser suficientemente amplios para permitir esta circulación sin que se generen aglomeraciones. Si el espacio es limitado, se pueden habilitar horarios diferenciados para que personas de diferentes departamentos o turnos accedan a ciertas zonas, garantizando que nunca hay confluencias masivas.
Separación de zonas de trabajo
Cuando es posible, se deben separar espacialmente los diferentes tipos de actividades. Si en el mismo establecimiento se realiza tanto almacenamiento como algún tipo de manipulación o preparación de productos, estas zonas deben estar claramente diferenciadas y con accesos independientes si es factible. Esto reduce la movilidad innecesaria de personal entre áreas y limita la exposición potencial.
Las zonas de descanso, comidas y vestuarios son particularmente críticas durante la pandemia. Deben reorganizarse para evitar que múltiples trabajadores se encuentren simultáneamente. Algunas medidas incluyen: ampliar el número de puestos de descanso pero limitar el aforo, escalonar los horarios de descanso, crear turnos rotativos, o incluso habilitar zonas al aire libre si es posible.
Adaptación del espacio para mantener distancia de seguridad
La distancia interpersonal recomendada durante la pandemia es de al menos dos metros. En establecimientos donde esto no es posible de forma natural, se deben tomar medidas compensatorias. Esto puede incluir redistribuir puestos de trabajo aumentando la separación física, usar barreras de protección transparentes o biombos, o reducir temporalmente el número de trabajadores presentes simultáneamente.
En áreas de carga y descarga de mercancía, donde naturalmente convergen vehículos, personal de almacén y a veces personal externo, se deben establecer circuitos claramente definidos, zonas de espera separadas y procedimientos que eviten encuentros innecesarios. Un ejemplo es designar un único punto de entrada y salida para vehículos, crear una zona de descarga aislada donde trabaja solo una cuadrilla de empleados, y establecer horarios para que no haya solapamientos con otros procesos.
Caso práctico: Reorganización en almacén de distribución
Consideremos un almacén de distribución de productos alimentarios perecederos que opera con tres turnos. Inicialmente, el almacén tenía cinco pasillos con circulación bidireccional, un único comedor de 20 metros cuadrados para 80 trabajadores, y acceso compartido a la zona de carga para operarios de almacén y conductores externos. Tras la evaluación de riesgo COVID-19, se implementaron: pasillos unidireccionales marcados con flechas y líneas de color, dos nuevas zonas de descanso habilitadas en áreas previamente inutilizadas, horarios de descanso escalonados (grupos de máximo 10 personas cada 30 minutos), entrada y salida diferenciadas para personal interno y transportistas, y una zona de espera al aire libre para conductores. Resultados: reducción del 70% en encuentros simultáneos en zonas comunes y cero brotes de COVID-19 entre trabajadores durante 18 meses de operación bajo estas medidas.
Ideas clave
- El análisis previo de flujos de trabajo es esencial para identificar puntos de riesgo antes de implementar cambios.
- Los recorridos unidireccionales reducen significativamente los encuentros entre trabajadores en espacios compartidos.
- La separación física de zonas de trabajo y actividades limita la propagación del virus entre departamentos.
- Las zonas de descanso requieren reorganización especial, incluyendo escalonamiento de horarios y ampliación de espacios disponibles.
- Las barreras de protección transparentes complementan la distancia de seguridad cuando el espacio es limitado.
- La señalización clara y la comunicación constante del nuevo sistema son imprescindibles para asegurar el cumplimiento.