Fase de situación de los lizos en el telar
5.5 Fase de situación de los lizos en el telar
Los lizos son elementos estructurales fundamentales en la tejeduría de calada. Estos marcos, generalmente fabricados en acero o aluminio, contienen hilos individuales (llamados hilos de lizo) que permiten crear la calada, el sistema de alternancia de hilos que produce el tejido. La correcta situación de los lizos en el telar es una operación crítica que determina la alineación del sistema de calada y, por tanto, la regularidad y calidad del tejido resultante. Sin una situación adecuada, el telar no puede producir tejido de calidad aceptable, independientemente de otros factores.
La situación de los lizos comprende varias tareas interrelacionadas: el montaje físico de los marcos en los soportes del telar, la alineación vertical y horizontal de los lizos, la regulación de las distancias entre ellos, la verificación del movimiento libre, y la sincronización con el sistema de accionamiento del telar. Cada una de estas operaciones requiere precisión de milímetros y conocimiento técnico de las características mecánicas del telar utilizado.
Montaje físico de los marcos de lizo
Los lizos se montan en un sistema de soportes que permite su movimiento vertical controlado. En tejeduría de calada, estos soportes están conectados a un sistema de barras o correas que, accionadas por excéntricos o sistemas hidráulicos, crean el movimiento alternativo necesario para formar la calada. El montaje debe ser firme y rígido, eliminando cualquier juego o movimiento lateral no deseado.
Cada lizo debe insertarse en los soportes de manera que quede perfectamente centrado y estable. Los soportes tienen ranuras o guías que facilitan este posicionamiento. Es fundamental que los lizos no queden torcidos o inclinados durante el montaje, ya que esto causaría tensiones desiguales en los hilos y rozamientos contra las guías durante el movimiento.
El número de lizos necesarios depende del tipo de tejido a producir. Un tejido liso simple requiere dos lizos; un twill típicamente requiere tres o cuatro; los satenes y otros tejidos complejos pueden necesitar ocho, dieciséis o más. Todos los lizos deben montarse en la misma operación, siguiendo un orden específico que coincida con el diseño del tejido.
Alineación vertical y espaciamiento
Una vez montados, los lizos deben estar perfectamente alineados verticalmente. Esto significa que los hilos de lizo de todos los marcos deben estar en el mismo plano vertical, sin inclinaciones ni desviaciones laterales. Cualquier desviación causa rozamiento contra los hilos de urdimbre durante el movimiento, generando fricción, calor y envejecimiento prematuro de los hilos.
El espaciamiento entre lizos es igualmente crítico. Los lizos deben estar separados lo suficiente para permitir el paso de la lanzadera (en telares de lanzadera) o del sistema de inserción de trama sin que los hilos se enganchen o se creen rozamientos. Sin embargo, no deben estar demasiado separados, ya que esto aumenta la amplitud de movimiento requerida y reduce la velocidad máxima del telar. El espaciamiento típico es de 1 a 1,5 centímetros entre lizos consecutivos.
La alineación se verifica mediante el uso de niveles, escuadras y plantillas específicas. En telares modernos, algunos equipos cuentan con sistemas de alineación asistida por láser que facilitan esta operación. Sin embargo, incluso con asistencia tecnológica, el operario debe tener amplio conocimiento del procedimiento y capacidad de verificación visual.
Sincronización con el sistema de accionamiento
Los lizos deben estar conectados al sistema de accionamiento del telar de manera que se muevan en sincronía perfecta. En telares de tejeduría de calada, el movimiento es típicamente alterno: mientras un conjunto de lizos sube, otro baja, creando la abertura (shed) necesaria para la inserción de la trama. Si la sincronización no es correcta, los hilos no crean la abertura adecuada, el proceso de tejido se convierte en imposible o muy defectuoso.
La sincronización se logra mediante la conexión de los soportes de los lizos a un sistema de barras o mecanismo de leva controlado por el motor del telar. Cada barra está vinculada a soportes específicos según el patrón de movimiento deseado. La correcta asignación de soportes es crítica; un error aquí invalida todo el sistema de calada.
Antes de considerar completa la situación de los lizos, debe realizarse una prueba de movimiento sin carga. El telar se acciona manualmente o a baja velocidad, observando que todos los lizos se mueven en sincronía, sin rozamientos, y creando aberturas claras y uniformes. Cualquier irregularidad debe identificarse y corregirse antes de proceder.
Ajustes para diferentes tipos de tejido
Aunque el procedimiento básico de situación de los lizos es el mismo, diferentes tipos de tejido requieren variaciones. En tejidos lisos, los dos lizos deben alternar de forma perfecta y simétrica. En twill, la sincronización debe crear un patrón diagonal regular. En satenes, el patrón es más complejo, requiriendo que varios lizos se muevan de forma coordinada siguiendo un algoritmo específico.
Los tejidos especiales, como los jacquard o los brocados, pueden utilizar sistemas adicionales de control de hilos, como dispositivos de selección individual, que se integran con los lizos convencionales. La situación de estos sistemas requiere conocimiento especializado y procedimientos más complejos.
Ejemplo de instalación en un telar de calada simple
En una fábrica de telas de algodón para sábanas, un telar típico utiliza dos lizos para crear un tejido liso. El procedimiento comienza con la verificación de que los soportes están limpios y sin daños. Luego, el primer lizo se inserta cuidadosamente en las ranuras de los soportes izquierdo y derecho. Se verifica que esté perfectamente centrado y horizontal. A continuación, se sitúa el segundo lizo, nuevamente verificando alineación y espaciamiento. Ambos marcos se conectan a las barras de accionamiento: la barra frontal mueve el lizo superior mientras que la barra trasera mueve el inferior. La operación completa toma aproximadamente 30 minutos, incluyendo todas las verificaciones. Después, el telar se acciona manualmente varias veces para confirmar que el movimiento es suave y la calada se forma correctamente.
Ideas clave
- Los lizos son marcos con hilos individuales que crean la calada alternante fundamental para la formación del tejido
- La alineación vertical y horizontal de los lizos debe ser precisa; incluso desviaciones mínimas causan fricción y defectos textiles
- El espaciamiento entre lizos es crítico: debe permitir el paso de la lanzadera sin rozamientos, típicamente 1-1,5 cm
- La sincronización con el sistema de accionamiento es fundamental; los movimientos deben ser alternados y coordinados según el patrón de tejido
- Diferentes tipos de tejido requieren diferentes números de lizos y patrones de movimiento sincronizado
- Las verificaciones de alineación deben realizarse antes de iniciar el tejido mediante movimiento manual del telar sin carga