Fase de pasado de hilos
5.3 Fase de pasado de hilos
Una vez completada la fase de encolado, donde la urdimbre ha adquirido la rigidez necesaria para soportar las tensiones del tejido, llegamos a la fase de pasado de hilos. Esta etapa es crítica en el proceso de tejeduría de calada, ya que determina la correcta distribución de los hilos de urdimbre en el telar y afecta directamente a la calidad del tejido final. El pasado de hilos es un proceso meticuloso que requiere precisión, concentración y conocimiento técnico de la estructura del telar.
El pasado de hilos consiste en guiar cada uno de los hilos de la urdimbre, procedentes del plegador, a través de los diferentes elementos de control y dirección del telar. Estos elementos incluyen los guiadentradores, los lizos (conjunto de hilos que crean la calada), y la peineta. Este proceso asegura que cada hilo ocupe su posición exacta y sea capaz de participar correctamente en la formación de la trama. Sin un pasado adecuado, el tejido presentaría defectos graves como desalineaciones, roturas frecuentes y variaciones en la densidad.
Proceso de pasado de hilos en tejeduría de calada
El sistema de pasado de hilos es muy específico de cada estructura de tejido. En la tejeduría de calada, el proceso comienza con el posicionamiento del plegador de urdimbre frente al telar. Los hilos se toman de forma controlada desde el plegador y se guían a través de una serie de elementos secuenciales. El primer elemento es el guiadentrador, que asegura una tensión uniforme de los hilos. Este dispositivo es fundamental porque evita que los hilos se entrecrucen o se anuden entre sí durante el inicio del proceso.
Después del guiadentrador, los hilos deben pasar a través de los lizos. Los lizos son marcos que contienen hilos de control, generalmente fabricados en metal o plástico, que permiten crear el sistema de calada necesario para la alternancia de hilos. Cada hilo de urdimbre pasa individualmente a través de los ojos de los lizos. La cantidad de lizos y la distribución de los hilos determinan el tipo de tejido que se puede producir: lisos, twill, satenes, u otros patrones más complejos.
El número de hilos que pasan por cada lizo está predeterminado por el diseño del tejido. Por ejemplo, en un tejido liso básico de dos lizos, cada hilo alterna su paso entre el primer lizo y el segundo, creando una calada sencilla. En cambios más complejos, puede haber tres, cuatro o más lizos, permitiendo patrones de tejido más elaborados. Este paso debe ser meticuloso: un error en la distribución de un solo hilo puede comprometer la calidad visual del tejido.
Finalmente, todos los hilos convergen en la peineta, que es un peine metálico o de plástico con dientes equidistantes. La peineta cumple la función de mantener los hilos paralelos, espaciados uniformemente y alineados en el ancho del telar. Es el último control antes de que los hilos salgan hacia la zona de tejido propiamente dicha.
Factores que influyen en la calidad del pasado
La tensión de los hilos durante el pasado es un factor crítico. Una tensión excesiva puede causar rupturas prematuras y variaciones en la distribución de los hilos. Una tensión insuficiente puede provocar que los hilos se enrollen sobre sí mismos o no mantengan su posición correcta en los elementos de control. La experiencia del operario es fundamental para calibrar esta tensión de forma correcta según el tipo de hilo y la configuración del telar.
El orden de pasado es igualmente importante. Aunque parezca evidente, los hilos deben introducirse en el telar siguiendo un patrón lógico y consistente. Generalmente, se comienza desde un extremo del telar y se avanza hacia el otro, pasando los hilos en el orden correcto a través de cada elemento. Cualquier desorden o confusión en este proceso requiere deshacer el trabajo y comenzar de nuevo, lo que implica pérdida de tiempo y recursos.
Las características del hilo también influyen. Hilos muy finos requieren mayor cuidado y una tensión más controlada. Hilos elásticos o con textura pueden necesitar técnicas de manejo especiales. Los hilos de diferentes materiales (algodón, poliéster, lana, sintéticos) tienen comportamientos diferentes y requieren ajustes en el proceso.
Herramientas y equipamiento necesario
El operario necesita diversas herramientas para ejecutar correctamente el pasado de hilos. El telar en sí proporciona los elementos de control básicos (guiadentradores, lizos, peineta), pero el operario debe tener acceso a instrumentos de ayuda como ganchos pequeños para ensartar, lentes de aumento si es necesario, y un sistema de enumeración para seguimiento del progreso. Algunos telares modernos incluyen sistemas parcialmente automatizados que facilitan el pasado, reduciendo la carga de trabajo manual, aunque los principios básicos permanecen inalterados.
Casos reales en industria textil
En una fábrica de telas de algodón para camisería, el pasado de hilos es una operación que requiere aproximadamente una hora para un ancho de telar estándar de 150 cm con densidad de 50 hilos por centímetro. Esto significa pasar 7.500 hilos de forma precisa a través de los elementos de control. Los operarios experimentados logran ejecutar esta tarea con menos de 2 % de errores, mientras que los principiantes pueden cometer hasta 10 % de errores que requieren corrección posterior. El tiempo de parada del telar debido a errores de pasado puede significar pérdidas importantes de producción.
En textiles más complejos, como los brocados o jacquard, el pasado de hilos es aún más crítico. Estos tejidos pueden requerir 20 o más lizos, y los hilos deben seguir patrones específicos que crean los motivos decorativos. Un error en el pasado invalida completamente el tejido, ya que el patrón no se forma correctamente. Este es uno de los motivos por los que estas telas son más costosas: requieren operarios altamente especializados y tiempo de preparación significativo.
Ideas clave
- El pasado de hilos es la distribución precisa de cada hilo de urdimbre a través de los elementos de control del telar, determinante para la calidad textil
- El proceso requiere pasar hilos individuales a través del guiadentrador, los lizos correspondientes y finalmente la peineta de alineación
- La tensión uniforme y el orden secuencial son críticos; errores de pasado requieren deshacer todo el proceso
- El número y configuración de lizos depende del tipo de tejido a producir (liso, twill, satén, etc.)
- La experiencia del operario es fundamental; operarios competentes logran precisión superior al 98 % en pasos de gran complejidad
- Diferentes tipos de hilo (finura, elasticidad, material) requieren ajustes específicos en técnica y tensión durante el pasado