Progreso del curso: 0%
Tema 25.9

Lesiones en columna

25.9 Lesiones en columna

La columna vertebral es la estructura que protege la médula espinal, el conjunto de nervios que transmite las señales entre el cerebro y el resto del cuerpo. Una lesión en la columna puede causar daño a la médula espinal, resultando en parálisis parcial o total, dependiendo de la gravedad y la localización de la lesión. En el sector de la alimentación, las lesiones de columna pueden resultar de caídas desde altura, golpes directos contra estructuras, cargas incorrectas de peso, o accidentes con maquinaria. A diferencia de otras lesiones, el daño a la médula espinal es frecuentemente irreversible, lo que hace que la prevención y el manejo cauteloso sean absolutamente críticos.

El primer principio en el manejo de una lesión de columna es la inmovilización. Cualquier movimiento de la columna después de una lesión puede desplazar fragmentos de hueso o discos vertebrales, causando daño adicional a la médula espinal. Por eso es tan importante no mover a una víctima de accidente de forma innecesaria, y si es imprescindible hacerlo, minimizar cualquier rotación, flexión o extensión de la columna.

Signos y síntomas de lesión de columna

Los signos obvios de lesión de columna incluyen dolor severo en la espalda o el cuello, deformidad visible de la espalda, debilidad, entumecimiento u hormigueo en las extremidades, pérdida de control sobre los esfínteres (incapacidad para controlar vejiga o intestinos), y parálisis parcial o total. Sin embargo, no todos los pacientes con lesión de columna muestran estos signos inmediatamente, especialmente si la lesión es incompleta.

Cualquier mecanismo de lesión que pueda haber causado daño a la columna requiere sospechar una posible lesión. Esto incluye caídas desde altura de más de un metro, impactos de vehículos, traumatismos violentos a la espalda, accidentes con máquinas de peso, o cualquier lesión que haya afectado la cabeza o la cara, porque el impacto fue lo suficientemente severo para causar esta lesión, probablemente también afectó la columna cervical.

Técnicas de inmovilización de columna

La inmovilización de columna implica mantener la cabeza, el cuello y la espalda completamente inmóviles. Si la víctima está consciente, le instruimos que no se mueva. Colocamos nuestras manos a ambos lados de la cabeza, estabilizando el cuello en su posición actual. No forzamos el cuello a una posición alineada; simplemente lo mantenemos donde está. Si la víctima está en una posición anómala, preferimos dejarla así antes que moverla a una posición "normal", porque el movimiento podría causar más daño.

Si la víctima está inconsciente, la colocamos en posición lateral de seguridad, pero realizando el giro como una unidad completa: cabeza, cuello y tronco se giran juntos, sin rotar un respecto al otro. Esto se logra mejor con múltiples rescatadores. Si está disponible equipo profesional como un collarín cervical rígido o una tabla de inmovilización de columna, idealmente lo usamos. Sin embargo, en primeros auxilios de nivel básico sin este equipo, la inmovilización manual del cuello y la posición lateral cuidadosa son suficientes.

Traslado de víctimas con lesión de columna

El traslado de una víctima con sospecha de lesión de columna debe ser minimizado y solo hecho si es absolutamente necesario, como para evitar un peligro inminente (fuego, agua, etc.). Si debe ser trasladado, se realiza usando la técnica de "tracción en línea": la cabeza y el cuerpo se mueven como una unidad, sin permitir ninguna rotación. Idealmente, al menos tres rescatadores trabajan juntos: uno sostiene la cabeza y el cuello, otro sostiene la pelvis, y un tercero sostiene los muslos. Todos se mueven en sincronización.

Si la víctima debe ser colocada en una tabla de inmovilización (camilla de ambulancia), se hace con cuidado máximo. El rodar a la víctima onto the table se hace como una unidad, con múltiples manos asegurando que la alineación se mantiene. Se aseguran correas alrededor del tronco, la pelvis y las extremidades para prevenir cualquier movimiento durante el transporte.

Lesiones específicas de la columna

Las lesiones de la columna cervical (cuello) son particularmente peligrosas porque la médula espinal es más vulnerable en esta zona, y cualquier desplazamiento puede resultar en parálisis o muerte. Las lesiones de la columna torácica (pecho) pueden afectar la respiración si dañan los nervios que controlan los músculos respiratorios. Las lesiones de la columna lumbar (baja espalda) son más comunes en el trabajo por levantamiento incorrecto de objetos pesados, y aunque menos inmediatamente peligrosas, pueden causar dolor crónico significativo y discapacidad.

Protección de la médula espinal durante el manejo

El concepto clave es que cada centímetro de movimiento a través del sitio de una lesión de columna potencial aumenta el riesgo de daño a la médula. Por lo tanto, nuestro objetivo es ser lo más estático posible. No flexionamos ni extendemos la columna. No rotamos el tronco. Mantenemos al paciente exactamente donde está hasta que los servicios de emergencia, quienes tienen equipo especializado y entrenamiento, asumen el control.

Caso práctico: Caída desde altura en almacén

Un trabajador está recolectando inventario desde una plataforma elevada cuando pierde el equilibrio y cae 2 metros al piso de concreto, golpeando su espalda baja contra una caja. Está consciente pero reporta dolor severo en la espalda y entumecimiento en las piernas. Sus compañeros lo rodean, pero en lugar de moverlo, le dicen que permanezca quieto. Uno llama inmediatamente a emergencias. Explican que hay una posible lesión de espalda. Los paramédicos llegan 10 minutos después con equipo de inmovilización. Colocan cuidadosamente al trabajador en una tabla de inmovilización, lo aseguran con correas, y lo llevan al hospital. La radiografía revela una fractura de compresión en una vértebra lumbar, pero sin daño a la médula espinal. Gracias a la inmovilización inmediata y al manejo cauteloso, el trabajador evita parálisis permanente y, con tiempo de reposo y terapia, se recupera completamente.

Ideas clave

  • La lesión de columna puede causar parálisis permanente; la inmovilización inmediata es crítica
  • Cualquier mecanismo de lesión violenta debe considerarse como potencialmente afectando la columna
  • La inmovilización manual del cuello y la cabeza, sin movimiento, es esencial si no hay equipo disponible
  • El traslado debe ser minimizado y realizado como una unidad, sin rotación de ninguna parte de la columna
  • Lesiones cervicales son las más graves; lesiones lumbares son comunes en contextos laborales de levantamiento
  • Múltiples rescatadores coordinados son necesarios para un traslado seguro de víctima con lesión de columna
¿Has terminado este apartado? Tu progreso se guarda en este navegador. Regístrate para conservarlo en tu cuenta.