Quemaduras
25.10 Quemaduras
Una quemadura es una lesión tisular causada por calor, ya sea de fuego, líquidos calientes, superficies calientes, o en algunos casos, productos químicos o radiación. En el sector de la alimentación, las quemaduras son una de las lesiones más frecuentes. Los trabajadores están constantemente expuestos a hornos, freidoras, vapores calientes, ollas de agua hirviendo, y superficies calientes de equipos de cocción. Las quemaduras pueden variar desde superficiales y dolorosas a profundas y amenazantes para la vida. El objetivo de los primeros auxilios es detener la quema, aliviar el dolor, prevenir la infección y, en quemaduras graves, preservar la vida.
Las quemaduras se clasifican por profundidad. Una quemadura de primer grado afecta solo la capa externa de la piel, causando enrojecimiento y dolor, pero sin ampollas. Una quemadura de segundo grado afecta la dermis, la capa bajo la epidermis, causando ampollas, enrojecimiento intenso y dolor severo. Una quemadura de tercer grado destruye todas las capas de la piel y afecta el tejido subcutáneo; la zona quemada puede parecer blanca, carbonizada o leñosa, y paradójicamente, puede causar poco dolor porque los nervios han sido destruidos. Las quemaduras de cuarto grado afectan músculos y huesos, y son siempre potencialmente fatales.
Evaluación de la gravedad de una quemadura
Más importante que la clasificación por grado es evaluar la extensión total de la quemadura. Médicamente, se usa la regla del "nueve" para estimarla: cada brazo representa el 9% de la superficie corporal total, cada pierna el 18%, el tronco frontal y dorsal representan el 18% cada uno, la cabeza el 9%, y los genitales el 1%. Una persona con quemaduras que cubren más del 15-20% del cuerpo está en riesgo de shock y requiere hospitalización inmediata. Una quemadura profunda de segundo grado mayor de 2-3 centímetros de diámetro, o cualquier quemadura de tercer grado, requiere atención médica profesional.
La ubicación de la quemadura también importa. Quemaduras en la cara, manos, pies, articulaciones mayores, genitales, o circunferencialmente alrededor de una extremidad requieren evaluación médica, incluso si parecen superficiales, porque pueden causar complicaciones funcionales severas o alteración cosmética.
Tratamiento inmediato de quemaduras
El primer paso es detener el proceso de quema. Si la ropa está en llamas, la víctima debe tirarse al piso e intentar rodar para sofocar las llamas, o nosotros cubrimos la zona con una manta o cubeta. No usamos agua en caso de fuego de producto químico (como aceite o grasa en llamas), porque el agua puede hacer que el fuego se expanda. Una vez que el fuego está controlado, enfriamos la quemadura con agua limpia a temperatura ambiente (no hielo, que puede causar quemadura por frío). Aplicamos agua generosamente durante 10-20 minutos para bajar la temperatura del tejido y aliviar el dolor.
Después de enfriar, removemos cualquier ropa que no esté adherida a la piel. Si la ropa está pegada a la quemadura, la dejamos en lugar; removerla causaría más daño tisular. Cubrimos la quemadura con una gasa estéril seca y limpia, o si eso no está disponible, con un paño limpio. No aplicamos pomadas, mantequilla, aceite, o cualquier sustancia que haya sido propuesta como remedio casero, porque estas pueden retener el calor y empeorar la lesión. Elevamos la extremidad quemada por encima del nivel del corazón si es posible, para reducir la hinchazón.
Manejo del dolor y prevención de shock
El dolor de una quemadura puede ser intenso. La víctima debe ser mantenida lo más cómoda posible. Si hay medicamentos disponibles, el paracetamol o el ibuprofeno pueden ayudar, aunque en quemaduras severas, estos analgésicos leves serán insuficientes. Los profesionales médicos pueden administrar analgésicos más fuertes. Mientras tanto, hablamos con la víctima de forma tranquilizadora, le explicamos que ayuda está en camino, y la mantenemos calmada.
Las quemaduras extensas pueden causar shock porque el daño a los vasos sanguíneos permite que grandes cantidades de fluido se pierdan del compartimiento vascular hacia el tejido dañado. Los signos de shock incluyen debilidad, mareos, respiración rápida, pulso rápido, palidez y sed intensa. Para tratar el shock, colocamos a la víctima acostada con las piernas elevadas, la mantenemos abrigada, y ofrecemos pequeños sorbos de agua si está consciente y puede tragar sin dificultad. Sin embargo, no debemos dar agua en abundancia si la quemadura es muy grande, porque podría haber vómito.
Quemaduras químicas e inhalación
Si la quemadura fue causada por un químico, continuamos enjuagando con agua durante al menos 10-15 minutos, más tiempo si es posible, para dilluir y remover el químico. Algunos químicos pueden requerir lavado prolongado. Removemos la ropa contaminada. Llamamos a control de tóxicos o a emergencias para consejo específico sobre el químico involucrado.
Si la víctima inhaló humo caliente o químicos tóxicos, esto es una emergencia. Los signos incluyen quemaduras dentro de la boca o nariz, carbonilla en la saliva, ronquera, dificultad para respirar, o tos persistente. Sacamos a la víctima del ambiente contaminado inmediatamente. Si está consciente, la mantenemos en posición sentada para facilitar la respiración. Llamamos a emergencias de inmediato.
Seguimiento y prevención de infecciones
Una vez que la quemadura ha sido enfriada, cubierta y evaluada, mantenemos limpia la zona. Cuando la víctima es evaluada por un profesional médico, pueden limpiar la quemadura más agresivamente y aplicar pomadas antibióticas especializadas. Las quemaduras de segundo grado extensas pueden requerir injertos de piel. Las quemaduras de tercer grado casi siempre requieren cirugía reconstructiva y fisioterapia prolongada.
Caso práctico: Quemadura por aceite caliente en cocina
Un cocinero está friendo vegetales cuando pierde el equilibrio y derrama una olla de aceite caliente sobre su brazo izquierdo. Grita. Sus compañeros rápidamente lo llevan al fregadero y aplican agua fría corriente sobre la quemadura durante 15 minutos. El brazo se enrojece pero forma ampollas. Estiman que la quemadura cubre aproximadamente el 10% del brazo. Llaman a emergencias. Mientras esperan, cubre la quemadura con una gasa limpia, eleva el brazo y da analgésicos de venta libre. Los paramédicos llegan, evalúan como una quemadura de segundo grado de tamaño moderado, la cubren apropiadamente y la transportan al hospital. En el hospital, se evalúa la quemadura, se administra anestesia, se limpia y se trata con pomada antibiótica especializada. El trabajador requiere revisiones frecuentes durante dos semanas, pero sin necesidad de injerto de piel, se cura sin secuelas funcionales significativas.
Ideas clave
- Las quemaduras se clasifican por profundidad: primer grado (enrojecimiento), segundo grado (ampollas), tercer grado (profundo), cuarto grado (tejidos profundos)
- La extensión total se estima usando la regla del nueve; quemaduras mayores del 15-20% requieren hospitalización
- El tratamiento inmediato es enfriar con agua a temperatura ambiente durante 10-20 minutos, no con hielo
- Cubrimos la quemadura con gasa estéril; no aplicamos pomadas caseras que retengan calor
- Las quemaduras extensas pueden causar shock; elevamos las piernas, abrigamos y ofrecemos agua con cautela
- Las quemaduras inhaladas (humo, químicos) son emergencias; sacamos a la víctima del ambiente y llamamos a emergencias de inmediato