Traumatismos craneoencefálicos
25.8 Traumatismos craneoencefálicos
Un traumatismo craneoencefálico es cualquier lesión causada por un golpe a la cabeza que afecta al cerebro, al cráneo o a los tejidos blandos circundantes. Estos traumatismos pueden variar desde concusiones leves hasta lesiones cerebrales graves que amenacen la vida. En el sector de la alimentación, los traumatismos craneoencefálicos pueden ocurrir por caídas desde escaleras o plataformas, impactos con estructuras fijas como tuberías o estantes, o golpes causados por objetos que caen. El peligro de estos traumatismos radica en que el daño puede no ser inmediatamente evidente, y complicaciones como el sangrado interno pueden desarrollarse horas después del impacto inicial. Cualquier sospecha de traumatismo craneoencefálico requiere evaluación médica.
El cerebro es un órgano vulnerable dentro del cráneo, rodeado por líquido cerebroespinal que actúa como amortiguador. Sin embargo, cuando el cráneo se golpea violentamente, el cerebro puede rebotarse dentro del cráneo, causando conmoción cerebral o traumatismo cerebral difuso. En casos más graves, los golpes pueden causar sangrado dentro del cráneo, lo que crea presión que comprime el tejido cerebral. A diferencia de los sangrados externos que podemos ver y controlar, el sangrado intracraneal es invisible y potencialmente mortal.
Clasificación de traumatismos craneoencefálicos
Los traumatismos se clasifican por gravedad. Una lesión cerebral leve o concusión implica cambios temporales en la función cerebral pero sin daño estructural permanente. La víctima puede haber perdido la consciencia por un momento, o puede tener amnesia del evento, confusión, dolor de cabeza o mareos, pero generalmente se recupera completamente con reposo. Una lesión cerebral moderada implica algún daño estructural al cerebro o sangrado dentro del cráneo, pero sin daño difuso generalizado. Una lesión cerebral grave puede implicar sangrado extenso, contusión del tejido cerebral, o ambas, y frecuentemente tiene consecuencias a largo plazo como discapacidad cognitiva o motora.
Signos y síntomas
Los signos inmediatos incluyen pérdida de consciencia, aunque sea brevemente. La víctima puede tener dolor de cabeza severo. Puede haber sangrado o fluidos claros saliendo de la nariz u oído. La víctima puede experimentar confusión, dificultad para concentrarse o hablar incoherentemente. Puede haber vómito. Los ojos pueden mostrar inconsistencia entre las pupilas: una más dilatada que la otra, o ambas puede no responder a la luz, lo que sugiere aumento de presión intracraneal.
Los signos más tardíos, que pueden aparecer horas o incluso días después del traumatismo, incluyen pérdida de memoria, cambios de comportamiento, somnolencia anómala, debilidad en un lado del cuerpo, o convulsiones. Estos síntomas tardíos son particularmente traicioneros porque la víctima puede inicialmente parecer estar bien, y después deteriorarse. Cualquier persona que ha sufrido un traumatismo craneoencefálico debe ser monitoreada cuidadosamente durante al menos 24 horas.
Primeros auxilios ante traumatismo craneoencefálico
Si alguien ha sufrido un golpe en la cabeza, el primer paso es evaluar el nivel de consciencia usando el protocolo ABCs. Si la víctima está inconsciente, colocamos en posición lateral de seguridad, como se describió en el apartado sobre evaluación primaria. Estabilizamos la cabeza y el cuello con nuestras manos, porque cualquier traumatismo en la cabeza puede estar acompañado de una lesión de columna cervical.
Aplicamos hielo alrededor de la cabeza, pero no directamente sobre ella, durante 15-20 minutos para reducir la inflamación. Mantenemos a la víctima quieta y en reposo. Si hay sangrado externo en la cabeza, aplicamos presión con un paño limpio, pero sin presionar directamente si hay herida abierta y potencial de fractura de cráneo. Elevamos ligeramente la cabeza si es posible, 30 grados, para ayudar a drenaje.
Cualquier persona que ha perdido la consciencia, incluso brevemente, debe ser evaluada por profesionales médicos. Incluso si la víctima posteriormente parece estar bien y coherente, insistimos en que vea a un médico. El sangrado intracraneal puede ser letal y no siempre presenta síntomas inmediatos.
Protocolo de observación después de traumatismo leve
Si la víctima está consciente y no ha perdido la consciencia, pero ha recibido un golpe significativo en la cabeza, debe ser mantenida bajo observación. La persona responsable debe velar por señales de deterioro: si la víctima se vuelve más somnolienta, si vomita, si reporta dolor de cabeza que empeora, o si muestra dificultad con el equilibrio o el habla. Si ocurre cualquiera de estos síntomas, se debe buscar atención médica de emergencia de inmediato.
Se recomienda que después de un traumatismo craneoencefálico, la víctima no deba quedarse sola durante al least 24 horas. Si es posible, alguien debe permanecer despierto junto a ella, especialmente durante la noche, para notar cualquier cambio en el estado mental. La víctima debe evitar actividades que requieran concentración, como conducir o usar maquinaria, porque el trauma cerebral puede afectar el tiempo de reacción y la capacidad de tomar decisiones.
Protección de la columna cervical
Dado que el trauma a la cabeza frecuentemente viene acompañado de trauma a la columna cervical, debemos ser cautelosos al manejar a alguien con sospecha de traumatismo craneoencefálico. No giramos ni flexionamos el cuello. Mantenemos la cabeza alineada con el cuerpo. Si debe ser trasladada, lo hacemos con cuidado, idealmente esperando a que los servicios de emergencia lleguen con equipo de estabilización de columna.
Caso práctico: Golpe en la cabeza en el almacén
Un almacenero está buscando un artículo en un estante alto cuando se resbala en una mancha de agua en el piso y cae hacia atrás, golpeándose la parte posterior de la cabeza contra una caja de metal. Pierde la consciencia durante aproximadamente 30 segundos. Otros trabajadores lo rodean. Está confundido, no recuerda qué pasó, y se queja de un dolor de cabeza intenso. Aunque insiste que está "bien", sus compañeros llaman inmediatamente a una ambulancia. En el hospital, un TAC revela un pequeño hematoma subdural, sangre entre el cerebro y el cráneo. No es de emergencia inmediata, pero requiere monitorización y potencialmente drenaje si la presión intracraneal aumenta. Gracias a la evaluación médica oportuna, el trabajador es monitoreado en el hospital, se estabiliza, y se recupera completamente sin secuelas.
Ideas clave
- Los traumatismos craneoencefálicos pueden variar desde leves a graves; incluso los leves requieren evaluación médica
- El cerebro puede rebotarse dentro del cráneo, causando conmoción o contusión, o sangrado intracraneal
- Los signos inmediatos incluyen pérdida de consciencia, confusión, dolor de cabeza severo y fluidos de nariz/oído
- Los signos tardíos pueden incluir pérdida de memoria, somnolencia anómala y cambios de comportamiento
- La posición lateral de seguridad es importante; estabilizamos cuello y columna para prevenir daño adicional
- Cualquier víctima de traumatismo craneoencefálico debe ser monitoreada durante 24 horas para signos de deterioro