El izado y aplomado de apoyos
9.3 El izado y aplomado de apoyos
El izado y posterior aplomado de los apoyos es una operación crítica que requiere coordinación, precisión y cumplimiento estricto de protocolos de seguridad. Un apoyo de hormigón para alumbrado exterior puede pesar entre 500 y 2.000 kg según su altura y sección, lo que exige maquinaria especializada y personal cualificado. El aplomado debe cumplir tolerancias muy restrictivas: desviación máxima de 1 parte en 200, es decir, máximo 5 cm de inclinación en un apoyo de 10 metros. Un apoyo mal aplomado comprometería la estabilidad estructural, aceleraría el deterioro de la cimentación y podría causar colapso bajo cargas de viento. Esta fase de obra requiere coordinación entre el jefe de obras, capataces especializados en montaje y operadores de grúa certificados.
Equipamiento para izado: grúas y eslingas
El izado de apoyos se realiza mediante grúas móviles o grúas de torre, según la accesibilidad del terreno y la distribución de apoyos. Las grúas móviles son más flexibles para proyectos dispersos con apoyos en línea, mientras que las grúas de torre se utilizan en proyectos concentrados. La capacidad de la grúa debe superar en al menos 1,25 veces el peso del apoyo (factor de seguridad de la máquina). Un apoyo de 1.500 kg requiere una grúa de capacidad mínima 1.875 kg.
Las eslingas de izado deben ser cintas planas de poliéster o cables de acero, certificadas por la normativa EN 1492. Para apoyos prismáticos de hormigón, se utilizan eslingas con protecciones en las aristas para evitar daños. El número de ramales de eslinga depende del peso: apoyos de hasta 1.000 kg requieren dos ramales, de 1.000 a 2.000 kg necesitan cuatro ramales para distribuir la carga uniformemente. Cada ramal debe tener capacidad suficiente; una eslinga de dos ramales para 1.000 kg requiere capacidad mínima de 500 kg por ramal.
Procedimiento de izado y nivelación
Antes del izado se verifica que la cimentación haya alcanzado la resistencia especificada (mínimo 7 días de fraguado para hormigón HM-25). Se preparan los pernos de anclaje enrasados con la parte superior de la zapata, libres de restos de hormigón o suciedad. Se posiciona la grúa de forma que el eje de la pluma sea perpendicular a la línea de apoyos para distribuir uniformemente los esfuerzos transversales.
El izado se realiza lentamente, elevando primero el apoyo 50 cm para verificar que todos los ramales de eslinga toman carga uniformemente. Si algún ramal queda flojo, se interrumpe el izado y se reajustan las eslingas. Una vez verificado el equilibrio, se continúa elevando hasta alcanzar la altura suficiente para posicionar el apoyo sobre los pernos de anclaje, con holgura para acomodarlo en su posición final. Dos operarios, uno a cada lado del apoyo, guían el descenso mediante cuerdas de guía (con longitud suficiente para mantener distancia de seguridad), evitando que el apoyo oscile o gire durante el descenso.
Aplomado y comprobación de tolerancias
Una vez el apoyo descansa sobre los pernos de anclaje pero antes de apretar las tuercas de anclaje, se procede al aplomado. Se utiliza un nivel digital de precisión o un teodolito para verificar la verticalidad en dos planos perpendiculares: el plano frontal (observador situado frente al apoyo) y el plano lateral. La tolerancia máxima de desviación es 1/200 de la altura del apoyo: para un apoyo de 10 metros, máximo 5 cm. Para un apoyo de 6 metros, máximo 3 cm.
Si el aplomado no cumple tolerancia, se utilizan cuñas de madera o acero galvanizado introducidas bajo las arandelas de los pernos de anclaje para ajustar la inclinación. Se mide la deflexión en la parte superior del apoyo, haciendo pequeños ajustes de cuña hasta lograr la verticalidad requerida. Una vez aplomado, se aprietan manualmente las tuercas de los pernos siguiendo un patrón de estrella (si hay cuatro pernos: primero uno, después el opuesto, así sucesivamente) para evitar deformaciones. El apretado final se realiza con torquímetro según especificaciones del fabricante del apoyo, típicamente entre 100 y 200 N·m según el diámetro del perno.
Caso práctico: Izado en zona urbana con restricciones de acceso
Se ejecuta el alumbrado de una plaza en Barcelona con 12 apoyos de hormigón de 8 metros y 1.200 kg cada uno. La plaza es de acceso restringido durante la ejecución. Se contrata una grúa móvil de 25 toneladas de capacidad. Se preparan cuatro eslingas de 2.000 kg de capacidad cada una, dispuestas en cuatro ramales. Se empieza el izado a las 8:00 horas cuando los efectos dinámicos de viento son mínimos. Se levanta el primer apoyo, se verifica carga uniforme en los cuatro ramales mediante dinamómetros temporales, se eleva a 3 metros de altura y se comprueba que no oscila antes de continuar. Se posiciona sobre los pernos con cuidado, bajando lentamente 30 cm por encima de la zapata. Se aploma usando nivel digital, se detecta inclinación de 2 cm (dentro de tolerancia para 8 metros = 4 cm máximo), se aprietan tuercas en patrón de estrella con torquímetro a 150 N·m, y se retira la eslinga. Se repite procedimiento con los 11 apoyos restantes. El tiempo total es de 4 horas para los 12 apoyos, incluyendo desplazamientos.
Ideas clave
- La grúa debe tener capacidad superior a 1,25 veces el peso del apoyo para factor de seguridad adecuado
- Las eslingas deben ser certificadas EN 1492, con número de ramales según peso: dos para hasta 1 tonelada, cuatro para 1-2 toneladas
- El izado se realiza lentamente, verificando carga uniforme antes de elevación final
- El aplomado debe cumplir tolerancia de 1/200 de altura verificado con nivel digital en dos planos perpendiculares
- El ajuste fino de aplomado se realiza con cuñas metálicas introducidas bajo arandelas de pernos
- El apretado de tuercas se hace en patrón de estrella con torquímetro según especificaciones del fabricante