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Tema 9.2

Las cimentaciones

9.2 Las cimentaciones

Las cimentaciones de los apoyos representan el pilar estructural fundamental de toda la red de alumbrado exterior. Un apoyo (poste de hormigón, acero o aluminio) debe transmitir al terreno todos los esfuerzos que recibe: cargas verticales del peso de la luminaria y sus componentes, esfuerzos horizontales del viento y, en menor medida, cargas dinámicas derivadas de instalaciones de comunicaciones o antenas. El dimensionamiento correcto de la cimentación es crítico para la estabilidad y longevidad de la instalación, evitando inclinaciones, volteos u oscilaciones que comprometería la seguridad de personas y bienes. Una cimentación insuficiente es causa frecuente de daños en instalaciones de alumbrado, especialmente en zonas de vientos fuertes o en suelos de baja capacidad portante.

Tipos de cimentaciones y capacidad portante del terreno

El sistema de cimentación depende fundamentalmente de la capacidad portante del terreno, determinada mediante estudio geotécnico previo. En terrenos de buena capacidad portante (arcillas compactas, gravas, arenas densas con resistencia mayor a 0,25 N/mm²), se utiliza cimentación directa mediante zapata de hormigón. En terrenos de baja capacidad portante (arcillas blandas, limos, arenas flojas) se requieren cimentaciones más profundas o sistemas especiales.

La cimentación por zapata es la más común en alumbrado exterior. Consiste en un dado de hormigón armado de sección cuadrada o rectangular, típicamente entre 0,6 m y 1,2 m de lado, con una profundidad de 0,8 a 1,2 m. El apoyo se introduce en una cavidad central del dado y se fija con pernos de anclaje o por fricción según el tipo de apoyo. En suelos con problemas de estabilidad se utilizan cimentaciones profundas mediante pilotes, aunque esto encarece significativamente la solución.

Cálculo y dimensionamiento de cimentaciones

El dimensionamiento de una cimentación requiere conocer: la altura del apoyo (típicamente entre 6 y 12 metros en alumbrado exterior), la carga vertical de la luminaria y componentes (usualmente entre 50 y 200 kg), y las cargas de viento según la zona geográfica. La normativa española UNE 21092 establece cargas de viento de 60 N/m² para zonas sin exposición especial, 80 N/m² en zonas expuestas y hasta 100 N/m² en zonas de riesgo extremo.

El momento de vuelco en la base del apoyo se calcula multiplicando la altura efectiva por la fuerza de viento actuante. Un apoyo de 10 metros con luminaria que recibe 100 N/m² sobre una sección de 0,3 m² genera un momento de vuelco aproximado de 1.500 N·m. El dimensionamiento de la zapata debe asegurar un coeficiente de seguridad de al menos 1,5 respecto al vuelco y 3,0 respecto al deslizamiento. Para apoyos de sección 20x20 cm en terrenos normales, la zapata típica es de 0,8x0,8 m con profundidad de 0,9 m.

Ejecución de cimentaciones y pernos de anclaje

La excavación de la zapata se realiza alcanzando el nivel de cota de proyecto, preparando una base compactada. Se coloca una capa de hormigón de asiento de 5-10 cm sobre el terreno de apoyo, mejorando la distribución de cargas. Sobre esta capa se construye el dado de cimentación con hormigón armado, incluidos los pernos de anclaje que fijan el apoyo. Los pernos típicamente son de acero galvanizado de 25-32 mm de diámetro, dispuestos en un círculo o cuadrado a distancia aproximada de 25 cm del eje vertical del apoyo.

El número de pernos depende del tipo de apoyo: apoyos de hormigón suelen utilizar 4 pernos en cuadro, mientras que apoyos de acero pueden requerir 6 u 8 pernos dependiendo del diámetro. La longitud del perno debe garantizar al menos 15 cm de empotramiento en el hormigón. Tras el fraguado del hormigón (mínimo 7 días), se posiciona el apoyo sobre los pernos, alineándolo verticalmente mediante nivel de burbuja (deflexión máxima de 1/200 de la altura) y se aprietan las tuercas con torquímetro a la presión especificada por el fabricante del apoyo.

Caso práctico: Cimentación en zona costera con vientos fuertes

Se proyecta el alumbrado de un paseo marítimo en Cádiz con apoyos de hormigón de 10 metros. El estudio geotécnico revela arenas finas con capacidad portante de 0,15 N/m². Las cargas de viento para zona costera son 100 N/m² según normativa. Se calcula un momento de vuelco de 2.500 N·m. Se diseña una cimentación de 1,0x1,0 m con profundidad de 1,1 m. Se excava hasta terreno compactado, se coloca hormigón de asiento de 10 cm, se arma con acero de construcción empotrado a los cuatro lados del marco perimetral, y se vierte hormigón HM-25 hasta completar la profundidad. Se disponen 4 pernos de 28 mm en cuadro separados 40 cm. El fraguado se asegura mediante riego durante 7 días. Después de este período se posiciona el apoyo con una tolerancia máxima de inclinación de 5 mm en 10 metros, verificando con nivel digital antes de apretar las tuercas.

Ideas clave

  • La cimentación debe dimensionarse según la capacidad portante del terreno determinada por estudio geotécnico
  • Las zapatas típicas oscilan entre 0,6x0,6 m y 1,2x1,2 m, con profundidades de 0,8 a 1,2 m según cargas
  • El coeficiente de seguridad al vuelco debe ser al menos 1,5 y 3,0 para deslizamiento
  • Los pernos de anclaje son de acero galvanizado de 25-32 mm, con empotramiento mínimo de 15 cm en hormigón
  • El apoyo debe alinearse verticalmente con tolerancia máxima de 1/200 de altura antes de apretar tuercas
  • El fraguado del hormigón requiere al menos 7 días con mantenimiento de humedad antes de solicitar carga
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