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Tema 3.1

Plegado de mangueras

3.1 Plegado de mangueras

Las mangueras son uno de los elementos más críticos y utilizados en cualquier intervención de extinción de incendios, desagüe de agua o rescate acuático. Una manguera correctamente plegada, almacenada y lista para el uso es fundamental para garantizar respuestas rápidas y efectivas en emergencias. El plegado de mangueras no es simplemente una tarea de organización, sino una competencia técnica que afecta directamente a la seguridad operativa del cuerpo de bomberos, a la durabilidad del material y a la capacidad de despliegue rápido en situaciones críticas donde cada segundo cuenta.

El módulo "Preparación de los equipos y herramientas de intervención" aborda todos los elementos que los bomberos deben tener listos y en condiciones óptimas antes de una intervención. Comenzamos con el plegado de mangueras porque es el procedimiento más frecuente, que se realiza diariamente en los cuarteles de bomberos de toda España, y porque su correcta ejecución determina la calidad y disponibilidad del resto de equipos de abastecimiento de agua.

Tipos de mangueras y sus características

Existen varios tipos de mangueras de incendios, cada una diseñada para usos específicos y presiones diferentes. Las mangueras de medio uso (llamadas comúnmente de 45 mm de diámetro interno) son las más utilizadas en operaciones de extinción de incendios en estructuras y siniestros urbanos. Estas mangueras tienen un diámetro nominal de 45 mm (marcado como "1 3/4 pulgadas" en las mangueras anglosajonas) y están diseñadas para resistir presiones de 1,6 MPa (16 bar) de forma segura. Su peso es de aproximadamente 9-10 kg por cada 20 metros de longitud cuando están secas.

Las mangueras de pequeño uso (25-38 mm de diámetro) se utilizan en intervenciones de menor escala, rescates domésticos o riegos preventivos. Las mangueras de gran uso (63-75 mm de diámetro) son necesarias para el abastecimiento de agua desde fuentes lejanas hacia los autobombas, permitiendo transportar volúmenes de agua significativamente mayores. Todas las mangueras están fabricadas con material sintético de alta resistencia, generalmente con capas de tela de poliéster o algodón recubierto de caucho natural, lo que proporciona flexibilidad y durabilidad.

Procedimiento de plegado en ocho español

El plegado en ocho español es el método más comúnmente utilizado en los cuerpos de bomberos españoles. Se realiza con una persona por cada tramo de manguera (generalmente de 20 metros) y permite un despliegue rápido y un almacenamiento compacto. El procedimiento comienza colocando la manguera completamente estirada en el suelo. Se toma un extremo con una mano y se crea un bucle o lazo llevando ese extremo hasta aproximadamente el tercio de la manguera. Luego se gira este bucle para formar la primera mitad del ocho. Se repite el procedimiento con el otro extremo de la manguera, creando la segunda mitad del ocho simétrica a la primera.

El resultado es una manguera doblada en forma de ocho que puede ser sostenida fácilmente en los brazos de una persona. Este método tiene varias ventajas: permite desplegar la manguera en cuestión de segundos simplemente levantándola y desenrollándola hacia delante, minimiza el riesgo de torsiones y nudos, y utiliza el espacio de almacenamiento de manera eficiente. El peso se distribuye equitativamente en los brazos del bombero, reduciendo la fatiga durante el transporte.

Procedimiento de plegado en bobina o carrete

En algunos cuareles españoles, especialmente en operaciones donde las mangueras se transportan en los autobombas de forma preconocida, se utiliza el sistema de bobina o carrete. Las mangueras se enrollan alrededor de un tubo central de PVC o de un carrete de madera, manteniendo una tensión constante para evitar que se forme un nudo interior. Este método es especialmente útil cuando se dispone de espacio limitado en el vehículo o cuando las mangueras van a ser transportadas frecuentemente entre localizaciones.

El plegado en bobina requiere dos operarios y proporciona una compacidad superior al sistema en ocho. Sin embargo, el despliegue es ligeramente más lento porque es necesario desenrollar la totalidad del carrete. Algunos cuarteles utilizan sistemas híbridos: plegado en ocho dentro del vehículo para acceso rápido a mangueras de primera línea, y sistemas de bobina para mangueras de refuerzo que se guardan en las áreas menos accesibles del autobomba.

Mantenimiento e inspección durante el plegado

Mientras se ejecuta el plegado de una manguera, debe realizarse simultáneamente una inspección visual y táctil del material. El operario debe detectar zonas con grietas, desgaste de la cubierta exterior, zonas reblandecidas o pegajosas (indicativo de degradación del caucho), pequeños orificios o fugas. En muchas ocasiones, estas deficiencias no son visibles cuando la manguera está completamente enrollada, pero se detectan fácilmente cuando se maneja durante el plegado.

Las mangueras con defectos detectados deben ser marcadas inmediatamente con cinta adhesiva de color rojo y apartadas para reparación o desmantelamiento según la gravedad del daño. En España, existe el procedimiento de reparación mediante parches de goma vulcanizada que pueden restablecer la estanqueidad de pequeños daños. Sin embargo, si la manguera presenta daños estructurales graves (secciones flácidas, colapsos internos, desprendimiento de capas), debe ser dado de baja de servicio activo.

Control de humedad y secado de mangueras

Después de cada uso, las mangueras deben ser enjuagadas con agua dulce para eliminar restos de sustancias químicas, barro, sal (en caso de operaciones en zonas costeras) o cualquier contaminante que pueda deteriorar el material. Este paso es obligatorio según los protocolos españoles de mantenimiento. Posteriormente, las mangueras deben secarse completamente antes de ser plegadas y almacenadas, porque la humedad residual favorece el crecimiento de moho, la corrosión de los acoples metálicos y la degradación del caucho.

El procedimiento de secado consiste en estirar las mangueras al aire libre (en días nublados, nunca bajo luz solar directa que acelera el envejecimiento del caucho) y permitir que fluya aire en su interior durante varias horas. Algunos cuarteles disponen de torres de secado especiales donde las mangueras se cuelgan verticalmente, permitiendo que el agua residual escurra por gravedad. Solo cuando las mangueras están completamente secas (verificado tocando el interior con la mano) se procede al plegado y almacenamiento.

Ideas clave

  • Las mangueras de 45 mm de diámetro interno son las más comunes, diseñadas para resistir 1,6 MPa (16 bar) y pesan aproximadamente 9-10 kg por cada 20 metros.
  • El plegado en ocho español es el método estándar que permite despliegue rápido, un operario puede manejar fácilmente una manguera plegada.
  • Durante el plegado debe realizarse inspección simultánea para detectar grietas, desgaste, reblandecimiento o daños que requieran reparación o desmantelamiento.
  • El enjuague con agua dulce y secado completo antes del almacenamiento es obligatorio para prevenir moho, corrosión y degradación del caucho.
  • El sistema de bobina o carrete se utiliza en almacenamiento a largo plazo cuando se dispone de espacio limitado en vehículos.
  • Las mangueras dañadas deben ser marcadas con cinta roja y apartadas inmediatamente de servicio activo hasta su reparación o desmantelamiento.
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