Progreso del curso: 0%
Tema 13.3

Almacenamiento de los equipos de aplicación

13.3 Almacenamiento de los equipos de aplicación

El almacenamiento inadecuado de equipos de aplicación de plaguicidas es causa de degradación prematura y costosa, frecuentemente pasada por alto en la gestión técnica de explotaciones agrarias. Entre el final de una campaña de tratamiento y el comienzo de la siguiente, el equipo experimenta exposición a factores ambientales que aceleran deterioro: temperatura variable, humedad excesiva, radiación solar directa, contaminación atmosférica y, en ocasiones, presencia de residuos químicos no adecuadamente drenados. Un equipo almacenado incorrectamente puede perder 3-5 años de vida útil de manera completamente prevenible, representando pérdida económica significativa considerando que un pulverizador de calidad media cuesta €2000-€5000 y un equipo profesional puede superar €15000.

En contexto de prevención de riesgos laborales, el almacenamiento incorrecto también genera riesgos ocupacionales: residuos de plaguicidas no drenados pueden volatilizarse o liberar emanaciones tóxicas, corrosión acelerada de metales puede exponer superficies con potencial de laceraciones, y deterioro de sistemas de seguridad puede causar malfuncionamientos cuando se reanuda operación sin inspección adecuada. Por estas razones, el almacenamiento de equipos de aplicación debe considerarse actividad regulada de la cual los operarios cualificados deben tener conocimiento específico.

Preparación del equipo para almacenamiento

La preparación comienza inmediatamente después del último tratamiento de la campaña. En primer lugar, el equipo debe vaciarse completamente de cualquier caldo residual: accionar bomba con boquillas abiertas hasta que no salga más líquido del sistema. Este paso es crítico porque caldos residuales, tras evaporación parcial durante almacenamiento, pueden dejar depósitos salinos o cristalizados que corroen componentes internos y obstruyen boquillas para la siguiente campaña.

En segundo lugar, enjuagar completamente el sistema interno con agua limpia. Llenar depósito con agua pura (preferiblemente destilada si agua del grifo es muy calcárea), presurizar y hacer circular agua a través de todo el sistema, abriendo todas las válvulas individuales de boquillas durante mínimo 2-3 minutos para cada boquilla. Esto elimina residuos de productos químicos, sedimentos y partículas que podrían cristalizar durante almacenamiento. Repetir enjuague adicional si el caldo utilizado contenía productos azufrados, cúpricos o calcáreos que son especialmente propensos a cristalizar.

En tercer lugar, secar el sistema completamente. Después del último enjuague, mantener bomba accionada durante 2-3 minutos con todas las válvulas abiertas, permitiendo que aire residual elimine agua de conductos. Esto previene acumulación de agua estancada dentro de mangueras, conductos y boquillas, donde podría generar oxidación u hongos durante almacenamiento prolongado. Algunos técnicos recomiendan una ronda final de enjuague con solvente deshidratante (como gasolina destilada) para asegurar eliminación total de agua, aunque esto es opcional si secado por aire es completo.

En cuarto lugar, drenar completamente el depósito. Abrir tapón de drenaje en punto más bajo del depósito (típicamente en esquina inferior frontal), permitiendo que cualquier agua residual escurra completamente. Dejar destapado el depósito durante mínimo 24 horas en lugar con ventilación adecuada para permitir evaporación de humedad residual en los bordes internos.

Condiciones ambientales óptimas de almacenamiento

El lugar de almacenamiento debe ser cobertizo o estructura cubierta que proteja de exposición solar directa y lluvia. Exposición prolongada a radiación solar deteriora gomas, mangueras y pinturas a través de radiación ultravioleta. La temperatura ideal de almacenamiento es entre 5-25 °C; temperaturas inferiores pueden fragilizar gomas especialmente en mangueras, mientras que temperaturas superiores a 30 °C aceleran envejecimiento de todos los materiales. Por esta razón, almacenamiento en cobertizos metálicos sin aislamiento en zonas de clima cálido es problemático: la temperatura interna puede superar 50 °C en días soleados, degradando componentes rápidamente.

La humedad relativa debe mantenerse por debajo del 70%. Humedad elevada acelera corrosión de partes metálicas, especialmente conexiones de latón o acero que desarrollan patina de óxido. Equipos almacenados en zonas costeras o próximas a océano experimentan corrosión acelerada por sal marina en atmósfera, incluso bajo cubierta. Si es posible, incluir absorbente de humedad (sílica gel, cal deshidratada) dentro o cerca del almacén, reemplazando absorbente cada 3-4 meses.

La ventilación debe ser adecuada para prevenir acumulación de vapores o emanaciones. Si hay residuo químico no completamente drenado (situación que debe evitarse, pero que ocasionalmente ocurre), estos pueden volatilizar en ambiente cerrado sin ventilación, creando atmósfera tóxica que es peligrosa no solo para equipo sino para cualquier persona que entre al almacén. Se recomienda almacenar equipos en zona separada de almacén de químicos líquidos, para evitar contaminación cruzada por emanaciones de plaguicidas.

Posicionamiento y sujeción del equipo

El posicionamiento correcto durante almacenamiento previene deformación y daño gravitatorio. Los equipos portátiles sobre ruedas deben almacenarse con ruedas levantadas ligeramente del suelo (colocando bloques bajo el chasis), aliviando presión de los neumáticos. Los neumáticos bajo presión constante durante meses pueden perder redondez, resultando en vibración excesiva cuando se reanuda operación. Algunos técnicos recomiendan desinflar neumáticos parcialmente durante almacenamiento prolongado (meses), reinflándolos inmediatamente antes de reasumir operación.

Las mangueras deben colgarse verticalmente en gancho o percha especial, nunca enrolladas bajo tensión ni dobladas en ángulos agudos. El enrollado comprimido durante meses puede causar "memoria de forma" donde la manguera permanece parcialmente deformada, creando restricciones internas que reducen caudal. Los conductos rígidos de distribución deben almacenarse horizontales o ligeramente inclinados, permitiendo drenaje completo de cualquier gota residual.

Las boquillas deben desmontarse de la barra de pulverización y guardarse en cajas o envases protectores separados. Esto previene daño mecánico a los orificios finos de la boquilla y evita exposición prolongada a humedad ambiental. Las boquillas deben almacenarse en lugar seco con absorbente de humedad, idealmente en cajas cerradas oscuras que protegan de luz solar.

Inspecciones durante almacenamiento prolongado

Aunque el almacenamiento está optimizado, es recomendable realizar inspecciones visuales trimestrales, especialmente si el período entre campañas supera 3 meses. Durante estas inspecciones se verifica: ausencia de grietas nuevas en depósito, ausencia de corrosión avanzada en partes metálicas (la patina superficial es normal, pero corrosión profunda o puntiforme es preocupante), mangueras permanecen en condición íntegra sin nuevas rajaduras, ausencia de plagas o nidos de animales dentro del depósito o conductos, y ausencia de derrames o fugas.

Si durante inspección se detectan signos de corrosión activa (especialmente en partes críticas como bomba o conductos de presión), puede ser necesario intervención de mantenimiento urgente: limpieza de partes corroídas con cepillo de acero, aplicación de inhibidor de corrosión o anticorrosivo, y posible sustitución de componentes comprometidos si la corrosión es muy avanzada.

Recuperación post-almacenamiento antes de operación

Cuando finaliza período de almacenamiento y equipo se prepara para nueva campaña, es obligatorio realizar revisión completa pre-operacional (descrita en apartado anterior) pero con énfasis adicional en aspectos que pueden haber degradado durante reposo. Se debe prestar atención especial a: verificación de funcionamiento de todos los sistemas de bombeo (a veces bombas desarrollan fugas después de meses inactivas), inspección completa de mangueras buscando grietas que pueden haberse iniciado durante almacenamiento, limpieza profunda de todos los filtros que pueden haber acumulado polvo o insectos, y prueba extendida de presión (mínimo 10 minutos) verificando estabilidad.

Si el equipo ha estado almacenado más de 6 meses sin activación, se recomienda llenar depósito con agua limpia y operar bomba a baja presión durante 5-10 minutos antes de cualquier aplicación de químico real. Esto permite que los componentes se "despierten" gradualmente, lubricación interna se redistribuya, y cualquier sedimento desprendido durante almacenamiento se fluya hacia afuera, reduciendo riesgo de obstrucción cuando se reanuda operación con caldos químicos.

Consideraciones de almacenamiento para equipos especiales

Los espolvoreadores requieren consideraciones adicionales: deben almacenarse completamente vacíos de polvos residuales, nunca con restos de producto en depósito. Los polvos pueden absorbber humedad ambiente, resultando en apelmazamiento que es extremadamente difícil de limpiar. Los mecanismos de dosificación y agitación interna requieren lubricación ligera con grasa de silicona (no aceite de máquina que puede gummificar) antes de almacenamiento prolongado.

Los equipos motorizados (eléctricos o de gasolina) requieren consideraciones especiales del motor. Si es motor de gasolina pequeño, la gasolina debe vaciarse del carburador para evitar endurecimiento de depósitos durante meses, o alternativamente, llenarse completamente con mezcla gasóleo-aceite de almacenamiento y operarse brevemente para distribuir esta mezcla protectora internamente. Los motores eléctricos simplemente requieren verificación de que no han acumulado humedad en bobinas (nunca aplique agua directamente a motor), y que conexiones eléctricas permanecen protegidas.

Ejemplo práctico de almacenamiento correcto

Una cooperativa agraria con 12 pulverizadores medianos finaliza campaña primaveral a 15 de julio. Cada equipo se vacía completamente, se enjuaga con agua pura 3 veces, se seca por aire, y se drena completamente. Las mangueras se cuelgan en perchas especiales. Las boquillas se desmuntan y guardan en cajas separadas oscuras con absorbente de humedad. Los equipos se posicionan bajo cobertizo con ventilación natural, lejos de zona de químicos. Se instalan deshumidificadores pequeños. Se programa inspección visual trimestral durante almacenamiento de 4 meses. Inmediatamente antes de campaña otoñal (mediados de octubre), cada equipo recibe revisión completa pre-operacional incluyendo prueba de presión extendida. Esta práctica sistemática típicamente resulta en equipos que alcanzan 8-10 años de vida útil, comparado con 5-6 años bajo almacenamiento negligente.

Ideas clave

  • El almacenamiento inadecuado puede reducir vida útil del equipo 3-5 años, causando degradación completamente prevenible que se manifiesta como problemas operacionales costosos.
  • La preparación para almacenamiento requiere vaciado completo, enjuague múltiple, secado completo y drenaje del depósito, eliminando residuos de plaguicidas que pueden cristalizar.
  • Las condiciones ambientales óptimas incluyen temperatura 5-25 °C, humedad relativa bajo 70%, protección de radiación solar directa, y ventilación adecuada para evitar emanaciones.
  • Las mangueras deben colgarse verticalmente nunca enrolladas, y las boquillas desmontadas, guardadas separadas en cajas oscuras con absorbente de humedad.
  • Durante almacenamiento prolongado (mayor a 3 meses) requiere inspecciones visuales trimestrales verificando ausencia de corrosión, grietas nuevas y acumulación de plagas.
  • La recuperación post-almacenamiento requiere revisión completa pre-operacional con énfasis en prueba extendida de presión y operación inicial con agua pura para "despertar" componentes.
¿Has terminado este apartado? Tu progreso se guarda en este navegador. Regístrate para conservarlo en tu cuenta.